La opción de implantación más básica es un sistema "todo en uno" que incluye todos los componentes en un solo equipo. Una implantación "todo en uno" solo es adecuada si la carga del sistema es pequeña y no es necesario supervisar los equipos Windows. En muchos entornos, las cargas fluctuantes e imprevisibles, así como los conflictos de recursos entre componentes pueden causar problemas de rendimiento.
IMPORTANTE:Si utiliza entornos de producción, debe configurar una implantación distribuida porque aísla los componentes de recopilación de datos en un equipo independiente, lo que es importante para manejar aumentos repentinos de procesamiento y otras anomalías con la máxima estabilidad para el sistema.
Figura 6-2 Implantación "todo en uno"